







Algunos vecinos, niños y mayores, se sumaron al espectáculo y tuvieron la oportunidad de descubrir los ritmos africanos y, lo que es más importante, que la fusión de culturas no sólo es posible sino que resulta imprescindible para aprender, unos a ser menos recelosos y a confiar más en esta comunidad que los acoge con los brazos abiertos, otros a ser más tolerantes y más abiertos con los unos, y todos a convivir en paz en esta sociedad en la que nadie sobra.
No faltó la presencia de la policía que, alertada por algún vecino molesto, acudió a ver qué hacíamos.
No faltó la presencia de la policía que, alertada por algún vecino molesto, acudió a ver qué hacíamos.
Felicidades a los dinamizadores de espacios públicos, Pilar y compañía, que lo hacen posible.
Hay que repetir.
Un abrazo a todos, Bart.
(Estamos preparando un video del evento que colocaremos en breve).